martes, 18 de noviembre de 2008

Sin problemas

Me miraste y me dijiste "¿no podés dormir?"; te dije "no, no me acostumbro a dormir al lado de alguien"; me dijiste "¿pero qué, te molesto?"; te dije "no, pero no quiero dormir, me quedo mirándote y pensando que no estoy tan apurado por escaparme"; me dijiste "¿escaparte?"; te dije "sí, dormir, soñar"; entonces te diste vuelta y apoyando la cabeza en la almohada me miraste más seriamente y me dijiste "¿por qué?"; te dije "no me hagas tantas preguntas, no sé qué contestarte"; me dijiste "está bien, no siempre tenés que contestar"; entonces no te contesté e hicimos silencio un rato; de repente me dijiste "a mí me gusta dormir con alguien al lado"; te dije "¿por qué?"; me dijiste "porque sí, porque está bueno, está bueno despertarme y que estés ahí"; te dije "¿aunque no me pueda dormir y me mueva todo el tiempo?"; me dijiste "sí"; te dije "pero vos dijiste alguien, y ese alguien podría ser cualquiera"; me dijiste "ahora sos vos"; yo te dije "mañana quién sabe"; te reíste, te reíste porque pensaste lo mismo; entonces me volviste a dar la espalda, te acurrucaste y me dijiste algo que no me puedo acordar; te dije "en vez de dormir me quedo mirando por ejemplo esto" y dejé caer mi mano abierta en la curvatura tonta de tu cadera; no me dijiste nada pero me parece que te seguías riendo o ya estabas medio dormida de nuevo; te dije "cuando voy por la calle siento que la ciudad tiene como un pulso perfecto, todos están yendo del punto x al punto y, pero yo estoy a destiempo, estoy de paso como una corriente de aire o como una llovizna y esté donde esté, estoy ahí sin ninguna razón de peso"; te dije "solo da la casualidad de que hay una ciudad, edificios, gente, justo por donde yo camino"; no sé si me escuchaste; te dije "pero cuando estoy acá y vos estás acá, eso no me pasa tanto, por eso no puedo dormir ¿entendés?"; no sé si me escuchaste; te dije "a mí también me gusta dormir con alguien, con vos, al lado"; no sé si me escuchaste; te dije "ey!"; después ya no te dije más nada porque no me escuchabas y porque por fin ya me había dado sueño. Esa fue una de las últimas veces que hablamos. Ahora me duermo sin problemas.

10 comentarios:

Samuel dijo...

Es precioso. Parece que tengas sentimientos, hasta la última frase. No, incluso esa lo demuestra. Porque en realidad, que puedas dormir sin problemas es malo... ¿no?
Lástima que sea tan triste, en todo momento se prevé el principio de un fin. En realidad "lástima" no. Es así.

Saludos.

Juli dijo...

Fede, es muy lindo y como dijo Samuel, muy triste también.
Lo peor es que no me cuesta entender al personaje en lo más mínimo.

Un beso! Juli

Fede dijo...

Idem Samuel y Juli...
Gran pieza, Fede.

SirThomas dijo...

Está bien sí.

Saludos.

Javi dijo...

Es muy emotivo. La escena de pareja en la que él se siente inquieto por algo a lo que ella está más que acostumbroda delata una vulnerabilidad a flor de piel. Es como la muerte de una parte de la inocencia. Me gustó mucho.

g dijo...

Tantas veces me pasa que cuando por fin me voy a dormir se me es imposible porque es aburrido..... ojala soñara más.

Muy lindo, muy real y me siento muy identificado

Ce dijo...

Hola Fede! Hacía mucho que no me pasaba por tu blog...

Me encantó. Lo sentí en todas sus letras.

Beso!

sarasa dijo...

mmmm... ¿que buscas al hacer una confesion tan personal publica?
¿Aprobacion? ¿No tienes miedo de encontrar rechazo?

Daniela Ruggeri dijo...

Un texto hermoso, escrito con una especie de ritmo inquietante, un diálogo delicioso, un final que de triste, es bello.

Al menos así lo percibí. No sé si desearte que duermas bien o que no lo hagas.

Darcy.

Imposivle dijo...

uno de los textos más exquisitos que he leído últimamente