martes, 7 de noviembre de 2006

Outside The Society

Noticia preeliminar: mi trabajosamente montado paréntesis de lujuria seudoliteraria (llámenlo "poesía", si gustan ser benévolos, o bien "literatura fantástica". A mí me gusta "hemorragia de palabras", muchas gracias) no tuvo mucho éxito a juzgar por los escasos comentarios de lectores recibidos. Igual qué me importa. Acepto ser un poeta maldito revindicado 100 años post-mortem. Pero qué mejor que otra poeta (aunque claramente menos dotada) para poner un recreo de sensatez en todo esto. Patti Smith tocó en Buenos Aires e, incidentalmente, quedan algunas palabras para decir.

En términos de duración, fue el recital más caro de mi vida. Una brecha de 91 pesos será desgarrada de mi cuenta el próximo mes y todo por 60 malditos minutos de rock and roll. "Lo bueno si breve, dos veces bueno", dicen algunos. Pero yo no me la creo; para reflexiones conformistas me quedo, en esta ocasión, con un muy entusiasta "más vale poco que nada".

Claro, alguno me dirá que también estaban los Elefant y los Beastie Boys y que sumado a Dios los Cría, la entrada valía por una tarde entera de música. Pero no me voy a engañar: Dios los Cría no le interesa a nadie, Elefant no existe y los Beastie Boys están en una esfera de las cosas que no aspiro a alcanzar en el corto plazo (aunque me estoy bajando Paul's Botique para empezar a desandar el arduo camino). Para mí la primera noche del Festival BUE tenía un solo nombre, Patti, y un solo apellido, Smith

60 minutos. Apenas 10 canciones. Pero ¿Qué canciones no? "Gimmie Shelter", sin ir más lejos, saldando en parte la espinita que me había quedado con el concierto de los Rolling Stones (la tocaron el jueves, yo fui el martes). Fue una versión que, siendo severos como Sofovich en Bailando por un sueño, no hizo ni fu ni fa. Pero "Gimmie Shelter", con toda probabilidad la mejor canción de rock de la historia, es a prueba de balas y, si obviamos una comparación con la original, se acepta de buen gusto.

"Because The Night" nunca me pareció gran cosa. Si era por canciones de tono romantico, hubiera preferido algo menos tribunero como la sublime "Dancing Barefoot"; pero, lo admito, en vivo timbra más bien relevante. "Because the night belong to lovers", la frase suena universal e íntima a la vez. Y rockera, porque esta señora mayor sabe rockear como los dioses. Y si bien sus poses salvajes sobre el escenario podrán resultar aparatosas para algún observador implacable, difícilmente sean falsas. Patti sigue creyendo en sí misma y en su mensaje. Y en medio de un ritual iniciático como este es lisa herejía negarlo.

Más. ¿Temas tranquilos? "Beneath The Southern Cross", del tardío "Gone Again", fue la que ofició de obertura con poncho incluído (luego se iría descamisando como la turra envenenada que es). Cuando todo estaba oscuro, en medio de una elegía fúnebre de cuerdas, resonó por primera vez esa voz maldita en Buenos Aires, pero como si el tiempo no hubiera transcurrido. Y fue inolvidable en serio.

Siguió "Redondo Beach", homenajeando a "Horses" a 30 años de su gesta y un relajado tintineo caribeño que alegró la noche, apenas empezado el recital.

Sobre el final apareció una modesta balada cuyo título aún sigo buscando para homenajear a las víctimas de las "guerras innecesarias" (vaya redundancia). Y claro, poco antes una rendición espectacular de "Pissing On A River", único representante del excelente "Radio Ethiopia", donde Smith demostró estar en APABULLANTE forma vocal

Pogos terribles: el himno anarco "People Have The Power", de "Dream Of Life", apuntaló la única seccion panfletaria de la noche, con obvia referencia a Bush y un no del todo elaborado discurso anti-institución. La iglesia salió especialmente mal parada en la silbatina y la gente entendió el inglés perfectamente; solo le faltó tener una abreviada idea de quién es Fred "Sonic" Smith, cuya mención no generó más que un par de aclamaciones descolgadas. También "Free Money", lógicamente, apelando a lo que mejor sabe hacer esta tipa: poner primera tranqui para ir masticando tensión hasta el reviente más devastador. Como un orgasmo, pero enojado.

Y para el final optó por desatar el infierno con la carnicería total de "Rock And Roll Nigger" y la celebración orgiástica de "Gloria", sus dos canciones más emblemáticas. Ni hace falta recordar la locura que se armó ahí abajo, justo donde estaba yo. Cuando la gente a tu alrededor entiende y sabe de qué se trata todo esto, la sensación es muy poderosa. Chau.

¿Que podría haber tocado "Pumping My Heart", "Ask The Angels" o "Dancing Barefoot"? Seguro, y no habría estado mal. Pero había un organigrama que cumplir y no se podía más. Por lo menos fueron 60 minutos (el tiempo que tardé en escribir esta cosa, figúrese) auténticos y al palo que lograron que lo que vino después (Beastie Boys) se antojara una bizarra payasada de un circo de irrelevancia. Me quedo con lo poco, pero lo bueno. Me quedo ahí cantando cuando en medio de "Rock And Roll Nigger", sorteando la debacle de punk que estaban armando los músicos (incluido el omnipresente Lenny Kaye en guitarra), Patti Smith peló viola eléctrica de golpe y desatando una ovación apiló unos acordes distorsionados TERRIBLES, para luego arrancar, literalmente, todas las cuerdas del instrumento. Esa es la imagen que quedará grabada para siempre en mi psicosis.

Cuando una noche fría de viernes la Sacerdotiza del Punk, de alguna manera, volvió a barrer con lo sagrado, tal vez cantando los pecados de alguien. Los míos también.

6 comentarios:

Lorena dijo...

Primero: 100 años post-mortem? nada que ver tus poemas están buenos, sabes que gustaban pero ¿qué se puede decir a eso? Y es por eso que no había muchos comentarios...por lo general se entiende poco de tus poemas, yo siempre comenté así que no sufro de ese mal.
Segundo: Era obvio que tus espectativas iban a caer de los cielos habiendo pagado tanta plata, porque mira que arrancarte a ti 91 pesos!!!! Pero tengo la leve impresión que aunque te termines quejando, como siempre, no estuvo tan malo. besos

Anónimo dijo...

Apenas intuyo quien es P.S., de lo que cantó conozco Gimmie Shelter, del resto ni la más remota idea.
Podrán entonces preguntarse que hace aquí este anónimo ignorante.
He leído mucho, y si bien no soy buen escritor, me considero un buen lector, y por lo tanto en condiciones de afirmar que la crítica del recital que acabo de leer es excelente, tanto desde lo que quiere transmitir hasta la gramática y sintaxis; tríada esta no fácil de encontrar a este nivel, aún en críticos (profesionales?) con buena prensa.
Podés dedicarte a esto sin inconvenientes, los medios te esperan ansiosos.

P.S.: No deberías incluir esta crítica en tu página de DR musicstudio, que es eso de estado de hibernación?

Fede dijo...

Aun antes de leer esta extensa, detallada y brillante crónica, yo ya sabía que me había quedado corto con mi propia versión de los hechos.
Pero la verdad de la milanesa es que lo escribí esa misma noche, aún enojado por el brevísimo set de la Señora Punk, y pude garabatear poco más que mi satisfacción por el concierto, mi enojo por su duración, y mi desdén hacia el resto de los artistas que tocaron aquel día.
Hoy volví a escuchar el disco de Elefant y más allá de "Lolita" y dos singles más, el álbum no aporta nada. Y esa arenga Luis Miguel de tirar pelotas y camisetas al escenario fue no sólo demagógica en exceso sino que además bastante insoportable. Los Beastie Boys sonaron bajitos, y en vivo todas sus canciones suenan iguales.
Así que, ahora que lo pienso, no había mucho más que decir sobre el recital de todas maneras.
(El segundo día del Festival BUE no tuvo a Smith -hasta ahora, el mejor "recital" del año- pero sí dos grandes artistas neoyorkinos en acenso como son TV on the Radio y Yeah Yeah Yeahs. Así que se puede decir que fue una noche más pareja.)

Un abrazo y leete las notas que te pasé al mail sobre Patti Smith recorriendo Buenos Aires.

Juli dijo...

Uy, a donde llegué...

No tengo nada que decir. Acá quien conoce a Patti es Fede.

beto9 dijo...

Y bueno. Nos dan lo que nos merecemos. Del público asistente, una parte se retiró apenas terminó la intrascendencia total de Elefant, otra enorme parte como bien señalás no sabía quién era Fred Sonic Smith (¡Diossssss!), y la mayor parte del público se acercó al escenario cuando terminó Patti, para ver a los Beastie Boys. Todo dicho con eso. Igual Patti fue gloriosa y le estaré eternamente agradecida esa hora inolvidable.

KamX dijo...

Epa Federico. Soy Camilo Reyes. me encontré con tu Blog. Me bajé un compilado entero de Patti Smith. Es tipa era una de las cnatantes mas arrechas d ela movida punk.